Madre sólo hay una:
cinco películas poco convencionales para el 10 de mayo

El 10 de mayo, Día de las Madres en México, activa la economía de los festejos de distintas maneras. En materia cinematográfica, hay una premisa comercial según la cual las madres disfrutan sobremanera las películas más románticas, cursis o dramáticas (mientras los padres —santas convenciones tan cómodas y reductoras— solo buscan películas de acción, suspense o persecuciones).

Wes Anderson: el denso fondo de la vistosa simetría

Pocos cineastas en la actualidad han sido capaces de dotar a su filmografía de una estética tan original, sofisticada e inconfundible como lo ha hecho Wes Anderson a lo largo de una carrera de ya más de veinte años y nueve largometrajes, que a pesar de su diversidad en cuanto a tramas, ambientaciones y formatos, tienen en común la impronta de un estilo personal que presenta microcosmos de apariencia ordenada y armónica, cuya artificiosidad contrasta con los hondos conflictos emocionales que viven sus personajes.

La infancia es muchas cosas:
cinco películas sobre la niñez de otro modo

El Día del Niño nos vende una imagen acartonada de la infancia, un blanco perfecto de la más vetusta mercadotecnia: juguetes, magia, paseos y aventuras, como si los niños fueran por ley seres que deben vivir en una burbuja de cristal. La infancia también es el periodo de formación de la conciencia, de desarrollo del lenguaje articulado y de las primeras muestras de una inteligencia capaz de abstracción. Es además un territorio a veces inhóspito, traumático, definitorio, como lo muestran los siguientes títulos que la retratan sin ingenuidades.

Lost in Space y su narrativa sumamente accidentada

La nueva serie de ciencia ficción de Netflix está plagada de desgracias, desastres y retos humanos. El desgaste del espectador es claro, no tanto su entretenimiento pasajero, a pesar de esas tramas retorcidas y forzadas a las que nos estamos acostumbrando por la fuerza, y por la cantidad de producciones que existen.