Guitarras, autopistas y mucho whiskey

A propósito del estreno de Nace una estrella, la nueva película del actor y realizador Bradley Cooper, proponemos un pequeño recuento de las películas más importantes que abordan fascinantes historias sobre las turbulentas carreras de algunas grandes estrellas de la música popular norteamericana.


Alma country

Loco corazón (Dir. Scott Cooper, 2009)

Basada en la novela homónima del escritor estadounidense Thomas Cobb, el director Scott Cooper aborda de forma magistral —tres premios Óscar y dos Globos de Oro en su palmarés— la solitaria existencia de un viejo cantante de música country que vive entre la carretera, el whiskey y las mujeres en el sur de Estados Unidos. Un encuentro fortuito con una joven periodista cambiará definitivamente el rumbo de su vida y lo empujará a reconciliarse con su pasado.

Con la formidable interpretación del inconfundible Jeff Bridges y Maggie Gyllenhaal, este cautivador drama tiene una banda sonora con excelentes composiciones de Ryan Bingham —como “The Weary Kind”— y una fotografía impecable, elementos que forman un contrapunto equilibrado, ideal para cualquier público. Si bien es una historia que ya ha sido contada (y cantada) muchas veces, su profundidad reside en hacernos creer que todavía se trata de la primera vez.


Una triple canción

El aventurero de medianoche (Dir. Clint Eastwood, 1982)

Conminado a vagabundear y divertir a pequeños públicos campiranos, Red Stovall es un talentoso guitarrista de Tennessee que padece dos fuertes males: la tuberculosis y el alcoholismo. Su único deseo es grabar un disco y, tras una llamada de audición, Red decide emprender un viaje en carro por Estados Unidos junto a su sobrino —interpretado por Kyle Eastwood, hijo de Clint Eastwood— y su abuelo, quien desea morir en su tierra natal. Los tres hombres, que representan infancia, adultez y vejez, se lanzan a la carretera con el fin de encontrar el Grand Ole Opry, el estudio en Nashville donde Red podrá tocar junto a Marty Robbins, la gran leyenda del country.

Adaptada de la novela de Clancy Carlile Honkytonk Man, esta película se quiere también un triple cuento: un rocambolesco relato de viaje, otro nostálgico de senectud y uno de iniciación juvenil. La influencia del cine de John Ford es evidente en esta etapa de Eastwood, que toma prestada la atmósfera y la poética visual del cine de vaqueros, así como una estética rica en colores saturados con una atractiva mezcla de escenas de acción y comedia.


Las cuitas de una leyenda

Johnny & June: pasión y locura (Dir. James Mangold, 2005)

Una vida dramática como la del ícono del rock-folk Johnny Cash ha sido objeto de libros, programas de televisión y por supuesto películas. Su servicio en el ejército durante la guerra en Europa, su paso por la prisión, su adicción a las drogas y su amor por June Carter. Todo en su historia es materia de representación, pero rara vez se hace de forma tan atinada como en la película de Mangold (con algunas excepciones de escenas demasiado informativas y apegadas a los datos biográficos). A pesar de las críticas que recibió Joaquin Phoenix por su actuación, él y su compañera Reese Witherspoon sostienen gran parte de la trama con sus interpretaciones, por las cuales recibieron un Globo de Oro y un Óscar.

Más que una película consagrada al honky tonk, Johnny & June: pasión y locura es un melodrama biográfico bien ejecutado, que envuelve al espectador en su nostalgia y en su trazado de la oscura figura del legendario cantante.


Otra vez un clásico

Nace una estrella (Dir. Bradley Cooper, 2018)

Cuarta versión del clásico de 1937, esta película goza del brillo indiscutible de Lady Gaga, que encarna las escenas más genuinas con delicadeza y candor, y termina por eclipsar a su colega Bradley Cooper —tanto en la trama como en la actuación—. Asimismo, la labor de Cooper como realizador deja un sinsabor. Recae en muchos lugares comunes, mal revividos y reinterpretados de manera banal. Salvo algunos giros dramáticos en la historia de amor que la desmarcan de las demás versiones, y una banda sonora sobresaliente, la cinta deja más expectativas de las que llena. Más que una comedia musical, esta producción es un melodrama dulzón con buenas canciones incrustadas en momentos de tensión. De cualquier forma, sus carencias no han impedido que la recepción del público haya sido muy positiva (un 85% de favorabilidad).1


Fama y decadencia en el rock

¡Grandes bolas de fuego! (Dir. Jim McBride, 1989)

Este célebre biopic sigue teniendo mucha fuerza no solo por su tema controversial —la vida del mítico pianista Jerry Lee Lewis, en especial su matrimonio con su sobrina segunda Myra Lewis, de 16 años—, sino por la construcción de su relato, al mejor estilo de una crónica estadounidense tipo Hemingway. Los excelentes performances musicales están representados por el actor y director Dennis Quaid, quien contó con la asesoría artística del propio Jerry Lee durante el rodaje.

Esta película perfila un excelente retrato de la doble moral en el seno de la sociedad estadounidense de la década de los cincuenta, y además ahonda en los dos polos: la fama y la decadencia dentro del círculo de estrellas de rock que tuvo un impacto indeleble sobre el movimiento contracultural y el imaginario musical de los inmortales años sesenta.

 

Camilo Rodríguez
Escritor y consejero editorial de francés en Éditions Maison des Langues.
Twitter: @Cajme.


1 Consultado el 9 de octubre en Rotten Tomatoes

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