Jennifer Yuh Nelson y Shawn Levy: las mentes detrás de Mentes poderosas

Basada en la exitosa novela de Alexandra Bracken, Mentes poderosas cuenta la historia de un grupo de adolescentes que se enfrentan a las fuerzas del gobierno tras descubrir que poseen unos misteriosos superpoderes. En entrevista, la directora y el productor desgranan el proceso y las claves de esta cinta que promete convertirse en la nueva saga que gobernará los sueños de los jóvenes.

Fotografía: Cortesía Fox


A pesar de que gran parte de las novelas para jóvenes adultos son escritas por mujeres (Crepúsculo, Los juegos del hambre, Divergente), la mayor parte de las adaptaciones para el cine de gran presupuesto son dirigidas por hombres; por ello, resulta inusual que Jennifer Yuh Nelson haya sido elegida para dirigir Mentes poderosas, basada en la popular saga de Alexandra Bracken.
Sin embargo,la responsable de Kung Fu panda 2 y 3 cuenta en entrevista que ni su género, ni su raza (tiene ascendencia asiática) fueron un obstáculo para llevar a la pantalla grande la exitosa novela de Bracken, producida por el también director Shawn Levy (Una noche en el museo, Stranger Things).
Levy, quien tiene en su haber como productor cintas como Aquí y ahora, La llegada y Kodachrome, sentía que nadie mejor que una directora tendría la sensibilidad para llevar a la pantalla esta historia sobre una joven que, en un futuro cercano en el que niños y adolescentes son encarcelados por sus habilidades mentales, descubre su poder interior y lucha por lograr un cambio.

Mariana Mijares: ¿Cómo llegaron a involucrarse en este nuevo universo que incluye varios libros?
Jennifer Yuh Nelson: Había terminado las películas de Kung Fu Panda, y siempre había querido hacer una película live action. Incluso la productora de esas cintas, que es amiga mía, me dijo que era tiempo de que lo intentara. Hice el típico tour por los estudios para decir que estaba interesada en dirigir, me enviaron una gran pila de guiones y este resaltó: tenía adversidad pero a la vez era emocional y con buenas relaciones entre los personajes; ese contraste fue lo que me atrajo.
Shawn Levy: Leí el manuscrito hace como seis o siete años, y en mi compañía (21 Laps Entertainment) queríamos el libro, así que esperamos a que se publicara. Luego conseguimos los derechos, trabajamos en el guion, entrevistamos a varios directores, y cuando finalmente tuvimos el guion y a la directora correcta, sabíamos que estábamos listos para hacer la película. Elegimos a Jennifer porque tiene una sensibilidad muy especial, tanto en términos visuales como para contar historias. Sabíamos que con ella la película se vería especial, pero también que tendría mucho corazón y sentimiento.

MM: Shawn, al revisar tu filmografía como productor, parecería que te gusta trabajar con todo tipo de géneros. ¿Cómo eliges en qué proyectos involucrarte?
SL: Tienes razón, no hay un género que me interese exclusivamente, así que lo que suelo hacer es buscar material que me inspire y resulte atractivo. Normalmente eso se traduce en una película impulsada por un personaje con un viaje emocional; si es La llegada o Mentes poderosas, es porque son filmes con personajes que, siento, encuentran redención de alguna forma y que crecen a través de su conexión con otros.

MM: Jennifer, al tratarse de una película de estudio y con un alto presupuesto, ¿sentiste alguna presión extra por ser mujer?
JYN: Fue muy lindo porque tuve mucho apoyo por parte del equipo y del estudio; nunca fue un “asunto” el que yo fuera mujer y afortunadamente me dejaron trabajar con la visión que tenía. Fue hasta que terminé la película que la gente de mi alrededor me señaló lo inusual que había sido que me dieran este proyecto; pero durante la filmación, nunca estuve consciente de eso.

MM: Y desde el punto de vista del productor, Shawn: ¿cómo elegiste tener a una mujer directora para protagonizar una historia sobre una joven y basada en el libro de una autora?
SL: Entrevistamos a varios directores, pero cuando conocimos a Jennifer, de quien conocíamos su trabajo en animación, nos gustó mucho su visión para esta película: que fuera una historia con efectos visuales, pero sobre todo que resultara emocional. Además, al ser una historia sobre una joven que descubre su poder, consideramos que estaría mejor contada por otra mujer. Creo que tuvimos razón, porque la película tiene un sello especial.
Además, tanto Amandla Stenberg [la protagonista] como Jennifer tienen otra etnicidad y han tenido experiencias únicas en términos de empoderamiento y de tener una voz y la capacidad de utilizarla. Al sumar también a Alexandra, la autora de los libros, tenemos a tres mujeres fuertes en una historia de empoderamiento femenino; eso nos dio como resultado una película muy especial con una voz única y sincera.

MM: En ese sentido, ¿cómo consideras que tener a una joven protagonista de color puede inspirar a los jóvenes, especialmente a los afroamericanos, a sentirse representados?
SL: Lo que hemos visto recientemente es a enormes segmentos de la población —mujeres, gente de color— que desean ser representados en la pantalla de la misma manera que han sido representados los hombres blancos en los últimos cien años. Creo que eso se hizo evidente en Mujer maravilla y en Pantera negra. Esta película, a diferencia de esas, no está basada en un cómic, pero sí es una oportunidad para contar el relato de un héroe que no es ni hombre ni blanco. Es parte de la progresión de una industria que busca ser más igualitaria.

MM: ¿Cuál fue el involucramiento de Alexandra y cuáles eran sus preocupaciones?
JYN: Fue parte muy importante del proceso. Alex era como mi biblia de conocimiento y mi gurú. Además, casualmente también era amiga del guionista, así que ellos estuvieron muy contentos y en continua comunicación. Ella nos ayudó a que no perdiéramos detalles que pudieran ser importantes para los seguidores de la saga.

SL: Alexandra es muy joven, así que siento que más que preocupada estaba emocionada. Su principal preocupación era que los personajes de la cinta fueran fieles a los del libro, que sus ideas centrales fueran honradas y sobre todo que se mantuviera la historia emocional de Ruby, su romance con Liam y su amistad con los demás chicos. Eso también era muy importante para nosotros, así que se mantuvo.

MM: Como productor, ¿cuáles fueron tus principales objetivos para llevar este libro a la pantalla grande y cómo esperas no decepcionar a los fans?
SL: Quería que la película se sintiera única y muy distinta a otras franquicias. Quería además que se sintiera diferente a X-Men y a otras películas con mutantes o gente con poderes; así que para mí eso significó imprimirle un estilo y una estética naturalistas, para que, aún cuando mostráramos a gente con poderes, se sintiera como un futuro cercano, con personajes reales y un universo verídico, auténtico y enraizado.

MM: Jennifer, ¿cuáles fueron tus influencias para construir el universo que habitan los personajes de Mentes poderosas?
JYN: Sobre todo fueron imágenes y música. Lo típico habría sido buscar imágenes de una distopía obscura, pero yo no quería hacer una película deprimente, sino una película inspiradora que se enfocara en un grupo de jóvenes encontrando su propia familia. Para lograr esa paleta de color busqué muchas imágenes antiguas, de edificios con color donde hubiera luz. Reuní esas imágenes para mostrar cómo quería que se viera la película: colorida, positiva. Y eso lo trabajé con el director de fotografía.

MM: Otro de los atributos de esta película es la banda sonora.
JYN: Queríamos encontrar temas que llevaran a emociones positivas, así que no nos fuimos por el o la cantante más popular del momento, sino por la música que resultara emocionalmente resonante. Incluso, a veces pensamos primero en el tema y luego en la escena.

MM: Uno de los mensajes más importantes de Mentes poderosas es que nos recuerda que cuando la gente joven se une, realmente puede hacer una diferencia…
SL: Correcto; siento que ese es justo el mensaje de los libros y también de la película. Agregaría que además es el mensaje de nuestr tiempos. Si tomamos en cuenta lo que ha pasado en términos de control de armas, o de fronteras, la gente tiene la necesidad de levantarse, unirse y contribuir a moldear el mundo que vamos a heredar. La película lo muestra: el mundo adulto no lo hizo bien, nos falló, nos decepcionaron; así que ahora le toca a los jóvenes luchar por su propio destino…

MM: ¿Podemos esperar secuelas?
JYN: Honestamente he preferido concentrarme en esta película para que el público pueda disfrutarla como tal en vez de sentir que se dejaron cosas sobre la mesa. Pero, claro, sería increíble volver a ver a estos personajes… Ya veremos, una a la vez.

Mariana Mijares.
Crítica de cine.

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