El complot sin fin: más películas de espías rusos en occidente (parte II)

La revelación de que Rusia intervino en las elecciones de Estados Unidos y en las de varios países europeos, revivió una vieja paranoia en las democracias del mundo: hay agentes soviéticos en cada esquina. Ya habíamos tratado en este espacio, varios clásicos que daban cuenta de esa añeja rivalidad entre Occidente y los países comunistas. El estreno reciente de Red Sparrow permite anticipar una nueva oleada de películas con premisas relacionadas a la “amenaza rusa”. Las pantallas de cine estarán repletas de espías de ambos bandos, conspiraciones globales y héroes envueltos en símbolos patrios. Es por eso que decidimos completar nuestra lista de cintas que imaginaron o documentaron la pugna por la hegemonía global.


Todo empezó en Afganistán

La guerra de Charlie Wilson (dir: Mike Nichols, 2007)

Además de tener un reparto nada despreciable (Tom Hanks, Julia Roberts y el gran Phillip Seymour Hoffman), La guerra de Charlie Wilson presume un guion escrito por el legendario Aaron Sorkin. La historia se basa en las operaciones secretas que la CIA implementó para ayudar a la resistencia afgana en su lucha contra las tropas soviéticas. Un miembro del congreso americano, llamado Charlie Wilson, fue una pieza clave para diseñar los métodos clandestinos que permitieron armar a los soldados de Afganistán. Los efectos indeseados de esas maquinaciones culminaron en el ataque a las torres gemelas en 2001.

La película es una impugnación al intervencionismo americano y sus consecuencias imprevistas. Al mismo tiempo, la película tiene un poco de comedia, generada por la personalidad banal y cínica del representante de Texas en el congreso, interpretado de forma incomparable por el genial Tom Hanks. Toda la cinta es una lección de historia llena de ironía. Es la especialidad de Hollywood.


La crisis de los misiles tras bambalinas

Trece días (dir: Roger Donaldson, 2000)

Aquí tenemos la más conocida dramatización de los trece días que se conocen como la Crisis de los Misiles en Cuba. Durante esos días todo el planeta creyó en el riesgo de caer en una tercera guerra mundial, con la terrible característica de ser la primera guerra nuclear de la historia de la humanidad.

La cinta nos muestra los sucesos que marcaron la presidencia de John F. Kennedy y la peculiar atmosfera política de las relaciones entre las dos súper potencias durante la guerra fría. Cuando Rusia decidió colocar misiles nucleares en Cuba, los gobiernos de Estados Unidos y Rusia se enfrascaron en un duelo de voluntades, sin ningún tipo de comunicación real, salvo pequeñas maniobras militares a escala global. Las decisiones políticas que se tomaron en la Casa Blanca fueron agonizantes y están recreadas con gran detalle y buena licencia dramática, gracias a la actuación de Kevin Costner, Bruce Greenwood y Shawn Driscoll.


El corazón de la CIA

El buen pastor (dir: Robert de Niro, 2006)

Si existe un personaje clave en la historia del Este contra el Oeste, sería la truculenta Agencia Central de Inteligencia de Estados Unidos. La CIA es una entidad tan controversial que es difícil saber cuántas veces ha sido héroe o villano en la historia de las democracias modernas. La revisión permite ver que ganaría como uno de los peores villanos. El buen pastor cuenta la historia de los orígenes de la agencia de inteligencia —digámoslo también, de espionaje— más poderosa del mundo, narrada desde la perspectiva de uno de sus fundadores.

Protagonizada por Matt Damon, Angelina Jolie y Robert De Niro, la película tiene problemas de ritmo y puede ser un poco densa. Aun así, no falla en su objetivo de develar las intrincadas raíces ideológicas y políticas que esconden los cimientos de la Inteligencia Americana. Tampoco se esconde a la hora de evidenciar las graves contradicciones que existen en sus métodos y las terribles consecuencias de crear un organismo institucional dedicado a intervenir, manipular y finalmente desarticular gobiernos extranjeros.


Una muestra más reciente

El puente de los espías (dir: Steven Spielberg, 2015)

Solo Tom Hanks puede estar en dos películas de una lista de este tipo. Esas son las reglas de la academia. El puente de los espías es otra obra maestra de Spielberg, que tiene una habilidad incomparable para hacer cine basado en historias reales.

Este drama cuenta la historia de un abogado estadunidense que se va enredando en una complicada situación de intercambio de espías entre Rusia y Estados Unidos antes de la caída del muro de Berlín. El abogado resulta ser un maestro de la negociación y logra el intercambio de un piloto de un avión espía americano. Toda la recreación de los pasos que fueron necesarios para esa delicada operación diplomática es una verdadera maravilla. Spielberg ambienta de tal manera sus escenas y escoge con tal exactitud lo que hay que hacer explícito que crea un panorama muy detallado del llamado mundo bipolar, y la atmósfera particularmente espeluznante que reinaba en Berlín. La película no tiene gran acción o violencia, ni una idea clara de quiénes son los buenos y los malos en todo el conflicto, es decir: una verdadera historia de espías sin maniqueísmos.

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