Extraordinario: suscitar la empatía

Extraordinario narra la vida de un pequeño que nació con una condición que le ha generado deformidad facial y por la que se ha sometido a 27 cirugías.

Extraordinario
(Wonder, 2017)
Director:
Stephen Chbosky.
Elenco: Jacob Tremblay, Julia Roberts, Owen Wilson, Izabela Vidovic.
Género: Drama.
Guionistas: Stephen Chbosky, Steve Conrad y Jack Thorne basado en el libro de R.J. Palacio.


No se puede encajar cuando se nace siendo diferente… esta es una de las frases que le recuerdan a Auggie (Tremblay), un pequeño que nació con una condición que le ha generado deformidad facial y por la que se ha sometido a 27 cirugías.

Auggie se ha acostumbrado a su apariencia y a las miradas incómodas de los demás; pero eso no evita que le afecte, que sea difícil ser rechazado.

Su mundo cambia cuando su madre (Roberts) decide que es tiempo de que vaya a la escuela por primera vez; a partir de ahí, la película se vuelve aún más universal, porque el mayor miedo de Auggie es igual al de cualquier niño, o adulto, que se adentrará a nuevo lugar: ¿Seré aceptado? ¿Lograré hacer amigos? ¿Encajaré?

Pero Auggie no encaja, a pesar de todos sus esfuerzos, de los de sus padres y maestros. La película, basada en el best seller de R. J. Palacio, está contada desde la perspectiva no sólo de Auggie, sino de otros personajes clave: su hermana Via (Vidovic) o su nuevo amigo Jack Will (Noah Jupe); esto enriquece la historia, le otorga nuevos alcances y dimensiones.

Las actuaciones de Roberts, Wilson y de Vidovic como la familia del pequeño contribuyen para construir este universo; pero definitivamente Tremblay (quien se dio a conocer en Room), se merece bombos y platillos.

Y es que detrás de todo ese maquillaje y prostéticos, con pocas palabras y sobre todo gracias a miradas, el pequeño actor logra transmitir un mundo de emociones (en verdad no olviden llevar kleenex).

La dirección de Chbosky (conocido por otra película que supo reflejar muy bien lo que significa ser un outsiderThe Perks of Being a Wallflower) es muy acertada al lograr que tengamos empatía por Auggie, más no lástima. Es una línea muy delgada, pero que hace una enorme diferencia.

En el mundo de Auggie hay gente que lo acepta y lo quiere y otros que lo rechazan, como nos pasa a todos. Al mismo tiempo, se nos recuerda que en los niños no hay malicia; el racismo, la compasión y la empatía son actitudes que se aprenden.

Una de las frases que enseña aquí una maestra dice: “Cuando te den la opción entre tener razón o ser amable, elige ser amable”. Por ello, la campaña de este libro siempre ha sido Choose kind.

Wonder refuerza así el oportuno mensaje de que está bien ser diferente y de que hay que tener empatía por el otro. No siempre es fácil, pero serlo te acerca a ser extraordinario.

Mariana Mijares
Crítica de cine.

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