Lo mejor del FICG: La libertad del diablo

La libertad del diablo
Director: Everardo González
Género: Documental
Guión: Everardo González

Se han contado muchas historias sobre los desparecidos en México: en películas de ficción, en documentales y, por supuesto, en los noticieros. Pero lo que hace único al documental La libertad del diablo es que en lugar de enfocarse sólo en las víctimas, la policía o el ejército muestra además las voces de los asesinos. Así muestra todas las caras de un mismo problema.

El documental tiene una estética diferenciadora: muestra a los entrevistadores bajo una máscara de tela (similar a la que se emplea con gente quemada). Les cubre casi todo el rostro, sólo vemos los ojos y la boca. Sólo con la voz cuentan su historia.

La máscara tiene el objetivo de que quien esté frente a la cámara conserve el anonimato, pero al mismo tiempo les permite confesarse, compartir pensamientos, emociones y reflexiones con quien está enfrente, pero también consigo mismos.

El documental muestra testimonios de jóvenes que quedaron huérfanos, hermanos que se han quedado sin su compañero de sangre o madres que han perdido a sus hijos. No sabemos sus nombres y tenemos poca información de quiénes son o del lugar en el que viven. Sólo conocemos un fragmento de su historia, de su pérdida.

Dentro de los testimonios de policías y miembros del ejército hay diferentes posturas: la de quienes ya no querían dedicarse a ese trabajo, la de los que se corrompieron o la de los que están arrepentidos. Pero probablemente los testimonios más sorprendentes sean los de los asesinos: gente que aunque en un inicio encontró difícil ejecutar ese vil trabajo con el paso del tiempo y de los muertos ya no siente nada.

El director, Everardo González, es uno de los documentalistas más sólidos de nuestro país gracias a trabajos como La canción del pulque(2003), Los ladrones viejos. Las leyendas del artegio (2007) y Cuates de Australia (2011), cintas que han sido reconocidas tanto en festivales de México como del extranjero. Ahora, con esta nueva propuesta, logró ya el Premio Amnistía Internacional en la pasada Berlinale y los más grandes honores del Festival Internacional de Cine en Guadalajara (FICG): el premio Mezcal como Mejor Película Mexicana, Mejor Cinematografía y Mejor Documental Iberoamericano.

La fotografía, de María Secco, nos muestra de manera precisa y cercana los testimonios, que se complementan con viñetas de la vida cotidiana: familias posando en el interior de sus casas, soldados en la parte trasera de una camioneta o metáforas como la quema de un auto.

Con esas imágenes y esas voces resulta imposible quedar indiferente tras ver La libertad del diablo, tras conocer estas historias, estas vidas, recordando que esos horrores ocurrieron a kilómetros de nosotros, en nuestro propio país.

Este documental desesperanzador es un trabajo que se siente no sólo oportuno, sino necesario: formativo para comprender mejor el panorama de violencia de nuestro país. En México, por unos pesos, quien fue víctima en cualquier momento puede volverse victimario. Con el diablo adecuado cualquier infierno es perfecto.

La libertad del diablo se exhibirá como parte del festival Ambulante

Horarios en: http://www.ambulante.org/documentales/la-libertad-del-diablo/

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