Made in Mexico: exhibir una frivolidad extenuante

En Made in Mexico se asiste a un lugar de catálogo. Todo en la nueva producción de Netflix es un anuncio que nos quiere poner visualmente a la altura del primer mundo: gente guapa, con ropa de marca y una vida llena de lujos, que vive en una ciudad con grandes edificios. Una serie cuyos defectos evidencian la estructura clasista, racista y aspiracional de la que México parece no querer desprenderse.

Heridas abiertas: la familia es el caos

Heridas abiertas arroja a la reportera Camille, la protagonista que vuelve a su ciudad natal, a un pasadizo con pocas salidas. Mientras investiga el homicidio y la desaparición de dos adolescentes, el personaje encarnado por Amy Adams confrontará a su posesiva madre y a su “tradicional” comunidad para llevar a cabo un tour de force psicológico en una de las series más esperadas de la temporada.

Jack Ryan: la televisión como política exterior

El héroe creado por Tom Clancy para competir con James Bond y acabar con las amenazas mundiales está de regreso, ahora, en versión Amazon Prime. La serie enaltece el destino manifiesto de Estados Unidos y aplana la geopolítica en su versión más edulcorada. Es, también, un producto de alta factura y entretenimiento garantizado.

Friends para millennials

La legendaria serie que durante una década retrató la vida de seis jóvenes neoyorquinos parece cobrar nueva vida. Si bien es cierto que nunca ha dejado de ser vista por millones de seguidores, Friends, que cambió para siempre la forma de hacer comedia, es entendida de otra manera por las generaciones más jóvenes, que la acusan de homofóbica y racista. Volvemos un clásico que, como tal, merece ser revisitado.

La casa de las flores: la verdad sospechosa

La casa de las flores parece una comedia de enredos clásica. Sin embargo, la nueva producción mexicana de Netflix posee matices suficientes —algunos buenos, otros no tanto— como para ser la serie de la que todos deben hablar. Desmenuzamos a continuación los pormenores de una propuesta que, eso sí, no deja indiferente a nadie.