A través del espejo (negro)

Black Mirror (Charlie Brooker, 2011) es una miniserie británica que llegó a mí gracias a un tweet. El principal motor que me llevó a buscarla fue Charlie Brooker, creador de Dead Set, otra miniserie de terror donde el mundo es atrapado en una especie de apocalipsis zombie y las únicas personas que están a salvo son los habitantes de la casa preparada para Big Brother. La línea de Dead Set era clara: una crítica hacia la modernidad y televisión. Aquel que busque adentrarse a Black Mirror debe tener en cuenta que sólo está compuesta por tres episodios y el único puente que existe la tecnología y cómo ha cambiado nuestras vidas. Brooker escribió en The Guardian: “Si la tecnología es una droga —y sí se siente como una— entonces, ¿cuáles son los efectos secundarios? […] El [espejo negro] del título es el que encontrarás en cada pared, en cada escritorio, en la palma de cada mano: la fría, brillante pantalla de una televisión, un monitor, un smarthphone”. De entrada nos topamos con una serie que podría ser catalogada como ciencia ficción, sin embargo el primer episodio, “The National Anthem”, demuestra que no es así. Los primeros minutos nos enseñan escenas normales: el Primer Ministro y su esposa duermen tranquilos cuando reciben una llamada, se descubre que un grupo terrorista secuestra a una pariente de la corona inglesa, la princesa facebook, por su juventud y múltiples seguidores. ¿Las exigencias por el rescate? Poco: que el Primer Ministro tenga relaciones sexuales con un cerdo mientras se transmite la escena por cada canal de televisión. Los otros episodios no llegan a ser tan viscerales y sí se acercan más a la ciencia ficción, tampoco hay repetición de personajes o actores. El caso de “The Entire History of You” es memorable, el espectador se encuentra en una realidad donde la gente tiene un chip integrado a ellos que permite almacenar memorias. El proceso de imaginación y privacidad mueren, los personajes sólo reviven glorias pasadas y no hay lugar donde esconderse. Black Mirror no nos muestra técnicas de narración novedosas, ni los personajes no son los mejores de la temporada, pero Brooker sí nos ha demostrado que no hacen falta seriales interminables para contar brillantes y temibles historias. No vi la ironía de enterarme de Black Mirror a través de un tweet, así como prefiero no pensar en que un espejo negro es el receptor y transmisor de estas palabras. Black Mirror es una de las series más temibles que se han visto, ya que no sólo usa los medios que crítica para llegar a nosotros, también nos está llamando la atención. Black Mirror son las historias que podríamos contar si, de pronto, decidimos que el mundo está mal. –Joaquín Guillén Márquez (@joaguimar)

Deja un comentario