Atómica, para dejarse ir a la altura de cualquier Bond

Atómica
(Atomic Blonde)
Director: David Leitch
Elenco: Charlize Theron, James McAvoy, John Goodman, Sofia Boutella
Género: Acción
Guionista: Kurt Johnstad, basado en la novela gráfica The Coldest City de Antony Johnston


Decir que es una sorpresa que Charlize sabe patear traseros, sería olvidar que su presencia fue una de las razones que hicieron a Mad Max: Fury Road un trabajo tan notable; pero luego de lo que logra la actriz en Atomic Blonde, difícilmente volveremos a ver a las heroínas de acción de la misma manera.

Basada en la novela gráfica The Coldest City, y situada en 1989, Lorraine Broughton (Theron), una agente del MI6, tiene la misión de viajar a Berlín para recuperar una lista de espías que podría caer en manos equivocadas (los rusos) y que prolongaría, en consecuencia, la Guerra Fría. Para evitarlo debe trabajar de la mano del jefe de estación de Berlín: David Percival (James McAvoy), quien desde el inicio no le pone las cosas sencillas.

Conforme avanza con la misión, Lorraine demuestra a cada paso que es una femme fatale en toda la extensión de la palabra: alguien entrenada para golpear, patear, apuñalar o disparar (según se requiera) a su enemigo, infringiendo desastre en quien se le oponga. Sin embargo, a diferencia de otros espías de renombre (hmm, hmm Bond), lo que hace a Lorraine humana, y vulnerable, es que no es perfecta: se cansa, la golpean, la tiran, y le duele; a veces tanto que debe sumergirse en tinas con hielo para atenuar la sensación que le han dejado los golpes.

Otra de las diferenciales de esta cinta es que fue dirigida por David Leitch, co-director de John Wick y quien durante varios años fue coordinador y entrenador de stunts, además del doble de Brad Pitt en cintas como Fight Club y Mr. & Mrs. Smith. De este modo, las secuencias de acción en Atomic Blonde resultan perfectamente coreografiadas (ayuda el que casi no tienen cortes y que sólo incluyen sonidos ambientales, y guturales). En estos “bailes” perfectamente coordinados, la protagonista intenta demostrar que es la más hábil; no por ello, y como lo mencionaba, sale ilesa de cada enfrentamiento.

Una gran dosis de sensualidad también está presente, y no sólo por lo escultural que resulta ver a Charlize enfundada en hermosos abrigos, sexis encajes o estilizados tacones, sino por la relación que Lorraine entabla con una agente francesa: Delphine Lasalle (Sofia Boutella) con quien protagoniza sensuales escenas que logran empoderar, y elevar, a estos personajes.

Para matizar la experiencia, la cinta cuenta con un soundtrack explosivo en el que figuran artistas como George Michael, Tyler Bates, The Clash, A Flock Of Seagulls y por supuesto, David Bowie, quien según varias entrevistas inspiró a los realizadores y a Theron durante el rodaje.

Atomic Blonde no es perfecta, pero no intenta serlo; no es una película hecha para desglosar el guión o analizar la historia; está hecha para dejarse ir, envolver. Pero me atrevería a decir que con este objetivo resulta una de las películas más entretenidas que nos ha dejado este verano, y sobre todo, la que mejor demuestra que una mujer está al nivel de las habilidades de cualquier héroe de acción.

Lorraine es experta en evasión y escape, es inteligente y autosuficiente; sabe patear traseros y combate a sus enemigos sin perder la gracia y sensualidad; sólo que ella no es Bond, es Blonde, Atomic Blonde…

Mariana Mijares

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