El vergonzoso récord de Hazlo como hombre

En los últimos años, las películas con temática homosexual en México se han ubicado en dos extremos: por un lado, las cintas que tratan a sus protagonistas como a cualquier otro personaje y los vuelven tridimensionales y humanos, como es el caso de la exitosa Cuatro Lunas (2014), que rompió récords de permanencia y que tuvo una alta aceptación entre la crítica y el público. De manera similar, el documental Etiqueta Rigurosa, de Cristina Herrera Bórquez, que muestra la odisea de una pareja gay para poder contraer matrimonio legalmente en Mexicali, fue presentado con gran éxito en el pasado Festival Internacional de Cine en Guadalajara (FICG) (FICG) y Festival Internacional de Cine Guanajuato (GIFF), en el que obtuvo el premio como Mejor Largometraje Documental Mexicano. Ambos trabajos son historias sumamente sensibles que nos muestran los conflictos, las alegrías y tristezas de distintas parejas homosexuales. Verdaderamente son pasos adelante en el cine gay y de alguna manera acercan nuestro cine a trabajos mundialmente reconocidos como Weekend (2011), Blue Is the Warmest Colour (2013), Carol (2015), Moonlight (2016) o Call Me by Your Name (a estrenar más tarde este 2017)

El otro extremo se pudo apreciar el fin de semana pasado, a mediados de agosto, cuando se estrenó una cinta que hace justamente lo opuesto, que da cientos de pasos hacia atrás al caricaturizar y denigrar a sus personajes: Hazlo como hombre, obtuvo el récord de la tercer mejor apertura en taquilla para una película mexicana, acumulando $57.6 millones de pesos y más de 1 millón de asistentes.1 Este es un hecho que vale la pena analizarse.

El problema principal, considero, es que la cinta del director chileno Nicolás López está lejos de ser una comedia simple y divertida. Aparenta serlo, pero tiene un trasfondo aterrador. De haber sido una película con personajes homosexuales clichés no hubiera aportado nada novedoso, pero hubiera resultado más respetuosa.

Hazlo como hombre está centrada en Raúl (Mauricio Ochmann) un macho hecho y derecho (y orgulloso de serlo) que un día recibe la noticia de que su mejor amigo, Santiago (Alfonso Dosal) —hasta ese momento novio de su hermana Nati (Aislinn Derbez)— ha decidido salir del clóset. A partir de ese momento, Raúl hará todo lo “humanamente posible”: presentarle mujeres, recordarle que “la gente decente usa el culo para cagar” y hasta llevarlo a un sitio donde se cura la homosexualidad con caballos (¿?), para “convertir” de nuevo a Santi en heterosexual.

Este tipo de “misión” en un personaje, aunque esté en plano de comedia, me resulta casi tan aterradora como la de los “Autobuses de la Libertad”, que en julio de este año predicaron contra la ideología de género (anti-transexuales) y contra la educación no sustentada en “la ciencia y la razón”.

Esta iniciativa, que empezó en España, llegó a México de la mano del Consejo Mexicano de la Familia y el Grupo CitizenGo, que incluye la plataforma Hazte Oír, y contó con el respaldo de decenas de asociaciones, entre otros, la Arquidiócesis de Xalapa. Fue en esta misma “cruzada” que el presidente del Consejo Mexicano de la Familia, Juan Dabdoub, le tapó la boca a una mujer que intentó cuestionarlo sobre la postura del Consejo en torno a la familia homosexual. Días antes, este mismo sujeto declaró: “Así como te da cáncer, te da la homosexualidad”…

Quizá parezca extremo comparar una comedia cinematográfica con la postura de una institución como esta, pero creo que su premisa es la misma: la homosexualidad no es natural y debe corregirse.

En un país con un machismo tan arraigado como en México, el tipo de situaciones que ocurren en Hazlo como hombre resultan especialmente peligrosas, pues el personaje principal es mostrado en su apogeo cuando engaña a su esposa embarazada a diestra y siniestra, (saliéndose generalmente con la suya) cuando juega deportes, presume un buen auto o toma cerveza. Un “macho” de este calibre, como desafortunadamente hay muchos en este país, simplemente no puede concebir la homosexualidad, ni mucho menos respetarla.

Por si fuera poco, la protagonista femenina, interpretada por Derbez, es el estereotipo de todo lo que los hombres odiarían en una mujer: celosa, insegura, dramática, gritona, berrinchuda y algo psicópata. Y de verdad no sólo la actuación de Derbez es sumamente exagerada, sino que su comportamiento fomenta que sea casi instinto de supervivencia huir de ella, casi una justificación para que Santiago “cambie de bando”.

Al final de esta historia de humor pueril el protagonista se “redime”, aunque no se qué tanto pues opta por burlarse de un discapacitado. De cualquier manera los chistes escatológicos, las caricaturizaciones, las situaciones absurdas proyectan su mensaje de intolerancia (y al día de hoy, lo transmiten a más de un millón de espectadores).

Qué difícil vivir todavía en una época en donde algunas personas sigan creyendo que la homosexualidad no es natural y que debe “curarse”. Elegir a quien amar debería ser un derecho TAN importante como cualquier otro.

Y sí, al inicio del tráiler de Hazlo como hombre hay un mensaje que nos advierte: “El protagonista de este tráiler es un machista, homofóbico y retrógrado”, justo lo que termina siendo la película, que aún siendo comedia, tiene una efecto irrebatible: al reírnos de un macho, alentamos a más hombres a ser así. Y eso no debería ser motivo de risa.

Mariana Mijares


1 Estas cifras provienen de CANACINE y “Nicolas Lopez’s ‘Do It Like an Hombre’ Smashes 2017 Mexican Movie Records”, publicado en Variety.

Deja un comentario