No soy tu negro: el lado oscuro de la historia americana

En este documental nominado al oscar, el realizador haitiano Raul Peck construye un panorama histórico de la segregación racial en Estados Unidos.

Director: Raoul Peck (Puerto Príncipe, Haití. 1953)
Género: Documental
Guión: Raoul Peck & James Baldwin
Narración: Samuel Jackson (en inglés), Joey Star (en francés)
País: Haití-Francia-Estados Unidos
Año: 2017

Para hacer un retrato de esta gran pieza del cine documental militante es indispensable hablar de su director, Raoul Peck. Peck proviene de Haití, el primer país de Latinoamérica en conseguir su independencia, el país donde la rebelión esclava logró expulsar al invasor francés del ejército napoleónico, un invasor que durante años omitió esa parte de la historia en su versión “oficial”. No obstante, Raoul Peck sabe que la versión oficial siempre es engañosa, pues —como bien escribió George Orwell en 1984—  la historia está escrita por el vencedor, que no es más que la parte que controla el ejército más poderoso.

Para muchos, la presidencia de Barack Obama simboliza la reivindicación de los afroamericanos en Estados Unidos, pero el director de I am not your negro cree que este hecho representa un avance bastante tímido si se le confronta con la evidencia de más de cuatro siglos de humillación y oprobio. Según él: “un solo presidente no basta para cambiar la mentalidad de un país”1 y, de hecho, muchas de las medidas tomadas bajo el gobierno de Obama al final sólo favorecieron al establishment de Estados Unidos, el mismo país que eligió a Donald Trump como presidente.

El realizador haitiano Raoul Peck durante la grabación de su tercer largometraje Sometimes in april dedicado al exterminio de 1994 en Rwanda.

Además de periodista y fotógrafo en los inicios de su carrera, Raoul Peck fue ministro de cultura de Haití por casi dos años, experiencia que relata en su libro Señor Ministro… Hasta el borde de la paciencia (2016). Durante ese tiempo, Peck logró comprender que “todo cambio real en la sociedad toma tiempo, toda iniciativa individual está destinada al fracaso a largo plazo, y el verdadero cambio se hace con el pasar de los días, a partir de una consciencia colectiva”.2 Desde entonces, el militantismo estuvo presente en cada una de sus creaciones. Por supuesto, todas sus películas abordan el problema del racismo en diferentes lugares del mundo y especialmente en África, su segunda patria. Lumumba, la muerte de un profeta (1990) es un documental biográfico sobre la muerte de Patrice Lumumba, líder independentista y primer ministro del Congo, asesinado en 1961 por soldados congoleses bajo órdenes expresas del ejército de ocupación Belga. El hombre en los muelles (1993) es la evocación del régimen del terror instaurado por la casta política de los Duvalier —mandatarios de Haití durante la mayor parte del siglo XX y hasta el 2014— a través del relato de una niña de 8 años. Asimismo, Sometimes in April (2005) aborda el terrible genocidio de más de un millón de personas en Rwanda, con la particularidad de haber sido  la primera producción filmada en el lugar de los hechos y bajo la perspectiva de las víctimas del conflicto, cosa impensable para la época a causa de la amenazante tensión política. De la misma manera, I am not your negro tiene una historia muy especial, pues parte de la admiración de Raoul Peck por el escritor afroamericano y abiertamente homosexual James Baldwin (1924-1987). Baldwin cuenta que, a sus 24 años, quedó bastante afectado a raíz de un incidente que sufrió en un restaurante en donde se negaron a servirle de comer y lo expulsaron por el color de su piel. Consciente de la amplitud del problema, Baldwin decidió emigrar a Francia, país en el que pasó la mayor parte de su vida y escribió el diario y la novela inconclusa que Peck usaría como hilo conductor de su película.

El escritor norteamericano James Baldwin vivió expatriado en París desde 1948.

Los pasajes del texto están habitados por una triste amargura, porque a pesar de su trágica situación, Baldwin se sentía conflictuado por su condición privilegiada con respecto a la mayoría de afroamericanos y por su ausencia física en la batalla política que libraban sus amigos más queridos. De hecho, la película reconstruye el panorama de esta lucha bajo el retrato de tres activistas políticos esenciales en la novela de Baldwin y en la historia norteamericana, quienes, por azares de la desgracia, fueron asesinados antes de cumplir los 40 años: Medgar Evers (1924-1963), primer activista en lograr la aceptación de los estudiantes afroamericanos en la universidad pública de Misisipi; Martin Luther King (1929-1968), pastor bautista y militante pacífico que se opuso a la Guerra de Vietnam, a la segregación racial en todas sus formas y que soñó con el derecho al voto para la población negra en Estados Unidos; y Malcolm X (1925-1965), ministro religioso musulmán y orador que se declaraba “otro más de los 22 millones de negros víctimas del norteamericanismo”,3 pregonó el nacionalismo negro y murió de doce balazos antes de dar un discurso en la ciudad de Nueva York.

Entre impecables fotografías de archivo, videos de la represión policíaca de los años 50, 60, y 70, y fragmentos de los textos de Baldwin narrados con gran intensidad por el cautivador Samuel L. Jackson, el espectador va descubriendo la estrecha relación que unió a James Baldwin con estos tres personajes y sobre todo la congruencia en su denuncia de las tendencias destructivas y los profundos problemas de ética que padece la sociedad norteamericana. Al estrenar esta obra, Peck trata de llamar la atención sobre la vigencia y actualidad del conflicto racial en el mundo, pues hay un sinnúmero de manifestaciones racistas que han sido toleradas, normalizadas y ridiculizadas por la industria televisiva, publicitaria y cinematográfica de Occidente desde hace varias décadas y continúan viviendo en nuestros días.4

Malcolm X, Martin Luther King & James Baldwin.

Con un estilo particular que se mueve entre lo personal y lo histórico, entre lo político y lo poético, Raoul Peck logra efectuar una crítica mordaz de lo norteamericano pero también explota la eficacia en la transmisión del mensaje, propia del lenguaje cinematográfico de Hollywood, sin reducirse a este, por supuesto. Dando muestras de una exhaustiva investigación, Peck saca a la luz y reitera pasajes no oficiales u “oscuros” —una expresión que sin duda hubiera molestado a Malcolm X por la carga peyorativa que rodea el lenguaje alusivo a lo negro—5 de la celebrada y “heroica” historia. La coherente y equilibrada disposición de estos recursos le valió al director Raul Peck varios reconocimientos tales como el Premio del Público en el Festival de Berlín y en el de Toronto, el premio al mejor documental en el Festival de Filadelfia y la nominación a “Mejor documental” en los premios Oscar.

Camilo Rodríguez
Escritor y editor en Éditions Maison des Langues


1 Entrevista traducida y tomada de: http://www.lesinrocks.com/inrocks.tv/raoul-peck-le-racisme-est-devenu-quotidien-et-ne-sarrete-jamais/

2 Entrevista traducida y tomada de: http://www.rfo.fr/infos/culture/cinema-raoul-peck-le-rebelle_208.html

3 En su célebre discurso “La bala o el boletín” (“The ballot or the bullet”), Malcolm X problematiza sobre la urgencia de crear una consciencia unificada en las votaciones y, de no ser tenida en cuenta la participación política de su comunidad, advertir sobre el inicio de una guerra civil armada. Disponible en línea: http://faculty.atu.edu/cbrucker/Amst2003/Texts/Ballot%20or%20the%20Bullet.pdf

4 De acuerdo con el testimonio del propio realizador haitiano: “El racismo se volvió cotidiano y no se detiene nunca”, entrevista de http://www.lesinrocks.com/inrocks.tv/raoul-peck-le-racisme-est-devenu-quotidien-et-ne-sarrete-jamais/

5 Malcolm X popularizó la sentencia “Lo negro es bello” (“Black is beautiful”), que inspiró al movimiento cultural reivindicativo afroamericano que la adoptó como su nombre y lema.

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