13 Reasons Why

La nueva serie juvenil de Netflix producida por Selena Gómez es un intento por reconstruir en la pantalla el libro homónimo, escrito por Jay Asher, que se volviera un best seller en el 2011.

La historia es sencilla y libre de spoilers. Hannah Baker (Katherine Langford) es una chica que se ha suicidado, y esto ha tenido consecuencias al interior de la escuela a la que asistía, pues se han implementado programas anti-suicidio. A la vez, los padres han presentado una demanda ya que creen que la muerte de su hija podría estar relacionada con su vida escolar.

Lo interesante ocurre cuando a los pocos días de su muerte, uno de ellos recibe, a la puerta de su casa, una caja que contiene 7 casetes con 13 cintas (sí, casetes porque #vintage #millennial) que grabó Hannah mientras planeaba su muerte. En la serie, a diferencia del libro, todo comienza con Clay Jensen (Dylan Minnette) escuchando las cintas. La primera de ellas indica de qué se trata todo el asunto. Hannah toma la decisión de suicidarse pues siente que su vida está echa pedazos, y los causantes de este sentir son las personas que recibirán el paquete de casetes. Ahí se narran entonces diferentes historias en las que todos ellos irán apareciendo, y donde Hannah contará de qué forma todos ellos incidieron para su toma de decisión. Las cintas contienen, como el título lo refiere, 13 razones por las que Hannah se suicida.

Así, cada episodio de la serie se corresponderá con algún lado de las cintas, del mismo modo que se irá alternando con la batalla interna que libra Clay al irse enterando de todo lo que le sucedió a Hannah y que no alcanzó a visualizar en el momento, a pesar de estar enamorado de ella y de verla continuamente en el trabajo (trabajaban juntos en el cine de la ciudad) y en la escuela.

El tema de la serie y del libro es importante y de actualidad. Cada una de las historias narradas con voz en off, y algunas recreadas vía flashback, son sumamente realistas. Aunque el tema principal de la serie es el suicidio de Hannah, sería un error pensar que la trama va a girar sobre la prevención de este acto. 13 Reasons Why es un drama excesivamente juvenil que, más que apuntar hacia la persona que alguna vez se ha sentido como Hannah (presionada, rota y hasta cierto punto sin dignidad), intenta generar consciencia en todos aquellos que alguna vez han cometido algún acto cruel hacia alguna persona. 

La serie tiene un objetivo bien delimitado. Muchos adultos quizá no encuentren relevante los temas ni la vida escolar presentada, pero muchos jóvenes podrán sentirse reflejados en diferentes experiencias narradas y esto es un punto que no hay que perder. No hay que olvidar que la primaria, secundaria y preparatoria pueden volverse terrenos agrestes donde es difícil sobrevivir y donde muchos de nosotros hemos sido crueles hacia con otros bajo el mismo intento de ganarnos un lugar confortable que nos permita disfrutar estas diferentes etapas.

Es por esto que más que concientizar sobre el tema del suicidio, 13 Reasons Why parece un intento de reflexión sobre el tema del bullying escolar. Es una invitación al espectador joven a un cobro de conciencia de sus actos: aceptar que todos somos capaces de hacer el mal y de dañar al prójimo, y que en algunas ocasiones esas acciones pueriles pueden incidir sobre la vida de una persona de forma insospechada.

Por supuesto, la serie tiene varias deficiencias narrativas que la vuelven en ocasiones somnífera. Por ejemplo, el drama interno de Clay se vuelve un tormento para el espectador, pues toda la temporada se va entre la indecisión de seguir escuchando las cintas o no, mientras que sí le interesa saber qué sucedió. Es decir, la forma en que se desarrolla el drama es excesivamente infantil. Hace caso omiso de toda la evolución narrativa de las series, con tal de contar a capricho de 13 episodios de una hora algo que seguramente se pudo contar a menor tiempo.

Sobre el tema de la serie (el suicidio y el bullying) me parce que debemos de comenzar a adoptar mayor respeto como sociedad y dejar de minimizar estos actos. Si bien es cierto que muchos transitamos por experiencias similares ahí contadas y las sopesamos con éxito, con golpes, y nos levantamos, tampoco deberíamos de normalizarlas y entenderlas como algo intrínseco al ser humano y/o como pruebas que todos debemos de superar, después de todo, los organismos tienden evolutivamente a lo más complejo, que en nuestra especie supondría también el mayor uso de la razón para lograr una vida más amena capaz de visualizar las otredades.

A pesar de las deficiencias, 13 Reasons Why está logrando sus objetivos mercadológicos y se ha consumido de forma masiva. Es decir, ha sido un éxito (y claro, debe aceptarse que las actuaciones son buenas). Sin embargo, el cierre es abrumador pues ante la posibilidad de continuarla con una segunda temporada, han intentado jalar la historia más allá de la original con tal de crear hilos narrativos nuevos. Parece que así como han pecado en la forma narrativa, la avaricia también los llevará a continuar una serie (quién sabe hasta qué punto) que pudo haber quedado como buen producto juvenil.

 

Fernando Bustos Gorozpe
Twitter: @ferbustos

Deja un comentario